Detenga todos los hábitos de evitar, posponer

o sustituir situaciones de habla

 

Haga todo lo posible por detener todos esos hábitos de evitar, posponer o sustituir que usted utiliza para ocultar o minimizar su tartamudez. Es muy importante practicar el no evitar, posponer o sustituir.

Mucha de la dificultad de un tartamudo para comunicarse puede deberse a esas prácticas de evitación. Aunque temporalmente ofrecen alivio, tales hábitos realmente aumentan los temores de uno y causan más problemas a largo plazo. Por ejemplo, si el teléfono suena y usted se rehúsa a contestarlo porque tiene miedo de no ser capaz de hablar bien en ese momento, el acto de evitar esta situación sólo servirá para aumentar su temor al teléfono.

Para cancelar el temor, usted debe hacer todo lo posible por no evadir situaciones de habla, evitar contactos sociales, desistir de hablar o huir de alguna dificultad que parece venidera, sustituir palabras o usar aplazamientos. No evite palabras en las cuales teme tartamudear.

Esta puede ser una tarea verdaderamente dura pero muchas autoridades sienten que el no eludir situaciones difíciles le darán a usted más alivio que cualquier otro procedimiento de terapia. Las evitaciones han sido descritas como una bomba succionadora en el receptáculo del temor.